Juan Carlos Díaz Lorenzo

Tres posibles escenarios contemplan los técnicos ecuatorianos que siguen la actividad del volcán Cotopaxi, en los próximos días o semanas, en función de que se produzca un ascenso del magma. Un informe especial del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional de Ecuador, hecho público el pasado 17 de septiembre, señala que el primer escenario es el más probable: el ascenso del magma de la cámara magmática al reservorio del volcán, por lo que podría producirse una subida lenta, estimándose, en ese caso, un plazo aproximado de tres meses. Dicha posibilidad se asociada a lo sucedido en marzo de 2013 en el volcán Tungurahua, en que se produjeron emisiones permanentes de gases, ceniza y materiales rocosos incandescentes.

El segundo escenario se considera el menos probable y se plantea el ascenso de magma en “volúmenes mayores y a una mayor velocidad”. Las altas presiones internas abrirán violentamente el conducto volcánico y se producirían erupciones (Cotopaxi junio 1877, Reventador noviembre 2002, Tungurahua agosto 2006). Estarán acompañadas de flujos piroclásticos en todos los flancos dado el carácter central del cráter. En función del amaño de los episodios eruptivos se producen o no más lahares aunque de volúmenes y caudales mucho menores que el evento principal.

Imagen térmica de la actividad del volcán Cotopaxi

En el tercer escenario no se descarta una disminución de la actividad eruptiva en el caso de que la nueva intrusión de magma no ascienda a zonas superficiales. En este informe se explica que se ha detectado un aumento de la presión interna del volcán desde el 10 de septiembre, en que se ha producido un incremento de la cantidad de sismos volcano-tectónicos, los cuales se producen cuando hay una fractura o ruptura de la roca interior del Cotopaxi. De ahí la existencia de una deformación del edificio volcánico, posiblemente relacionados con “una nueva intrusión de magma en profundidad o a un aumento de la presión en el reservorio magmático”.

Foto: Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional de Ecuador

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

Los geólogos que trabajan cerca de la erupción de la fisura de lava Holuhraun del volcán Bárðarbunga, situado al norte del glaciar Vatnajokull, han abandonado la zona después de que se haya detectado un aumento del tremor volcánico, informa RÚV.is. Las mediciones hechas con GPS muestran que la intrusión de magma ha aumentado desde el comienzo de la erupción actual. La fisura mide aproximadamente un kilómetro, aunque los signos de la depresión abarca el doble.

Los sismógrafos de la Oficina Meteorológica de Islandia registran un aumento de movimientos sísmicos en baja frecuencia, en las estaciones situadas en la zona noroeste de Vatnajokull. Razón por la cual la Agencia de Protección Civil ordenó la retirada de los técnicos que se encontraban a una distancia prudencial de la fisura de lava de Holuhraun, ante la preocupación de que la erupción pueda adquirir mayor intensidad o que el magma pueda romper la superficie en otro lugar.

La lava fluye en grandes volúmenes y se ha detectado una mayor actividad

La erupción en curso en la fisura de lava de Holuhraun podría progresar hacia el sur del glaciar Dyngjujokull, lo que llevaría a una actividad volcánica subglacial. El Consejo Consultivo considera esta posibilidad ante los datos aportados por unidades GPS, radar y registros sísmicos. Una erupción de ese tipo provocaría inundaciones en las llanuras inmediatas al norte de Dyngjujokull, lo cual es motivo de preocupación por sus previsibles consecuencias.

Foto: Armann Hoskuldsson (RÚV.is)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Técnicos del Observatorio Vulcanológico del INGEMMET (OVI) han informado de que apenas faltan 200 metros para que el magma del volcán Ubinas (Perú) llegue al borde del cráter y previsiblemente se desborde. En septiembre de 2013 se observó que el ducto del volcán se había abierto para que el material continuara su ascenso, aumentando la intensidad de las fumarolas y la emisión de gases y cenizas.

Otro indicio claro es la energía que emana el volcán, que en estos momentos se encuentra en el nivel 6 de 10. Si alcanzara el máximo podría explosionar. Ubinas es un volcán activo, que ahora se encuentra en alerta amarilla. Caso de presentar mayor actividad pasará a naranja y de explosionar a alerta roja, lo que implicará la evacuación total de la población de Querapi, situada a cuatro kilómetros del cráter. La nube de gases y cenizas alcanza unos dos mil metros de altura.

El magma que contiene el volcán Ubinas se aproxima al borde del cráter

Foto: Epensa

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Guatemala está en alerta máxima ante la nueva erupción del Volcán de Fuego, Ayer se registró la más fuerte de la última década, dicen los técnicos, levantando densas columnas de cenizas y gases que se observan desde la capital, a una distancia de 75 kilómetros, lo que ha obligado a la evacuación de unas 1.500 familias de varias poblaciones aledañas.

Gustavo Chigná, miembro del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología de Guatemala, dijo a los periodistas locales que “este tipo de erupción está arriba de lo normal y no se había observado en los últimos años”. Razón por la cual las autoridades han decretado la alerta máxima y han puesto en marcha el plan de evacuación de las poblaciones afectadas, con la ayuda de las fuerzas militares del país.

Densas columnas salen del cráter del Volcán de Fuego

Los retumbos subterráneos del movimiento del magma del Volcán de Fuego se escuchan en varios kilómetros a la redonda, mientras las cenizas caen sobre los poblados cercanos al foco de la erupción, cuyo cráter se eleva a 3.763 metros sobre el nivel del mar.

Las explosiones del volcán, entre fuertes y moderadas, alcanzan una altura de dos mil metros sobre la boca del cráter y forman densas columnas que se dispersan en dirección oeste y noroeste a una distancia estimada de unos doce kilómetros, según informa Alejandro Maldonado, secretario de la Coordinadora para la Reducción de Desastres (Conred).

Foto: INVOLCAN