Juan Carlos Díaz Lorenzo

El volcán Wolf, situado en la isla Isabela (Galápagos) entró en erupción el pasado lunes. El primer reporte visual de la actividad volcánica procede de los pasajeros de un crucero de turismo que navegaba por la zona. El Parque Nacional que tutela la región ha informado que existe riesgo de que la lava alcance Puerto Villamil, aunque parece que no hay peligro para la única población de iguanas rosadas del mundo.

El volcán, que se eleva a 1.700 m sobre el nivel del mar, es el mayor del archipiélago de Galápagos y ha despertado después de un sueño de 33 años. La zona donde se encuentra no está habitada, por lo que los riegos parecen mínimos. Se ha advertido de la situación a los operadores de buceo y a los navegantes que transitan por la zona, aunque las luminarias son espectaculares.

El volcán Wolf, visto desde un buque de turismo que navega por la zona

Foto: vía AVCAN

Juan Carlos Díaz Lorenzo

“Una banda nubosa residual vinculada a la dispersión de ceniza volcánica (procedente del volcán Calbuco), que implicaría en el cielo un aspecto de cielo brumoso” se aproxima impulsada por los vientos dominantes a Uruguay, informa el Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet). Según explica este organismo oficial, “no se prevé que por el momento afecte mayormente la visibilidad horizontal y tampoco la ocurrencia de precipitación de partículas de origen volcánico en todo el territorio nacional”.

Mientras tanto, en Chile se espera un cuarto paroxismo del volcán Calbuco. El comportamiento de la actividad sísmica durante las últimas horas ha presentado un incremento significativo, representado por el aumento de la tasa de ocurrencia de eventos sísmicos tipo VT y un escalamiento progresivo de los valores de desplazamiento reducido de la señal de tremor volcánico, patrones que fueron observados antes del pulso eruptivo ocurrido el día 30 de abril, lo que sugiere que el sistema volcánico podría evolucionar hacia un nuevo pulso eruptivo en el corto plazo”, informa el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomín).

Los científicos esperan un cuarto episodio eruptivo del volcán Calbuco

Foto: AFP

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Los científicos que siguen el curso de la erupción del volcán Calbuco estiman factible que la actividad del coloso chileno pueda mantenerse durante semanas e incluso meses, informa el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin). Hasta el momento mantiene la expulsión de gases y cenizas y la formación de lahares primarios, aunque el mayor temor se concentra en la posibilidad de que se formen domos característicos de este volcán, lo cual implicaría el desarrollo de una mayor energía cuyas consecuencias son imprevisibles.

En las últimas horas se han registrado otros episodios menores. El viento dominante, en dirección sudeste, ayuda al transporte de las cenizas que brotan del cráter, cuya actividad es eminentemente explosiva. Las localidades cercanas e incluso algunas de Argentina se han visto afectadas. No obstante, es factible que pueda producirse una fase efusiva, en la que derrame lava que, en consideración a erupciones anteriores, podrá ser viscosa. De ahí que no se prevean ríos de lava y caso se producirse su desplazamiento será muy lento.

El volcán Calbuco mantiene una actividad netamente explosiva

Foto: AFP

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El volcán Calbuco sigue siendo noticia en Chile y en la comunidad científica internacional. Un nuevo paroxismo del coloso de la cordillera andina pone en peligro la región, pues además de los efectos inmediatos de la reactivación eruptiva, se temen los efectos de la lluvia ácida. Y ello es muy posible si cenizas y piroclastos entran en contacto con el agua, pues las previsiones meteorológicas apuntan a que a partir de hoy puedan producirse precipitaciones en la zona, informan técnicos del Sernageomin.

Aunque la erupción tiene una intensidad sísmica inferior a las anteriores, las autoridades mantienen las medidas de seguridad y llaman a la calma a la población de la región, pues no existe, por el momento, una situación de peligro como la suscitada en la primera erupción, en la que la columna de cenizas alcanzó una altura estimada de 17 kilómetros. El perímetro de seguridad es de 20 kilómetros alrededor del cráter y el control ha sido asignado a las Fuerzas Armadas.

El volcán Calbuco está inmerso en su tercer paroxismo

Foto: Reuters