Juan Carlos Díaz Lorenzo

Los científicos consideran posible que el volcán submarino Kavachi mantiene actividad intermitente, después de que un penacho de agua descolorida fuera captado el 29 de enero de este año por un satélite de la NASA. Transcurrieron varios días más sin otros signos visibles, hasta que nuevas imágenes captadas los días 21 de marzo y 8 de mayo evidenciaron que la actividad se mantiene.

El volcán submarino Kavachi está situado al sur de las islas Salomón, en el Océano Pacífico. Se estima que tiene un diámetro de unos ocho kilómetros y desde 1939 existen registros de su actividad eruptiva. En mayo de 2000 pudo fijarse su posición con mayor precisión. El volcán, que figura entre los de su clase más activos del mundo, originó una pequeña isla de 70 metros sobre el nivel del mar, que posteriormente desapareció debido a la erosión marina.   

La NASA captó desde un satélite esta pluma de agua descolorida del volcán Kavachi

Foto: NASA

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

Los “proyectiles balísticos” que dispara por doquier el volcán Ubinas no sólo queman los pastizales del flanco sur de los que se alimentan los animales que viven en la zona, sino que además constituyen un serio riesgo para la integridad de éstos y las personas, informa el Observatorio Vulcanológico del Ingemmet (OVI). De ahí la recomendación de que se mantenga un radio de seguridad de diez kilómetros. La población de Querapi ya ha sido evacuada y así permanecerá mientras dure la erupción del gigante peruano.

El volcán dispara fragmentos incandescentes de uno o dos centímetros de diámetro, que por su naturaleza y velocidad fácilmente pueden atravesar a personas y animales y causarles la muerte de inmediato. De ahí la denominación de “proyectiles balísticos”, pues la velocidad y trayectoria “son similares a los de una bala disparada”, precisó el coordinador del Ingemmet, Jersi Mariño. En las proximidades del cráter se han encontrado impactos de bombas volcánicas de hasta cinco metros de diámetro, aunque el área de influencia abarca 2,5 kilómetros del cráter.

El volcán Ubinas está en todo su esplendor eruptivo

Foto: El Comercio

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Desde el pasado martes se vienen produciendo nuevas explosiones y emisión de gran cantidad de cenizas provenientes del cráter del volcán Ubinas, lanzando incluso bloques piroclásticos que descienden a gran velocidad por las laderas. La altura de la pluma alcanza unos tres kilómetros, según las estimaciones de los técnicos. La afección de las cenizas es de tal importancia que se ha ordenado la evacuación de los habitantes de Tonohaya.

Las autoridades sanitarias atienden a una media de 600 personas diarias, que presentan afecciones de oftalmología, dermatología, neumología y medicina interna, motivadas por la erupción del volcán Ubinas. En la mayoría de los casos se trata de conjuntivitis alérgica e irritación ocular, procesos respiratorios alérgicos e infecciones respiratorias agudas. La patología más frecuente en niños es pitiriasis alba, una condición  frecuente de la piel seca y con escamas, en especial en este poblado que se ve afectado por las cenizas.

El volcán Ubinas mantiene su actividad explosiva y emisión de cenizas

Foto: Epensa