Juan Carlos Díaz Lorenzo

Algo más de 25.500 personas en números redondos, según los cálculos oficiales, han sido evacuadas en los últimos días ante la virulencia de la erupción del volcán Sinabung, en Indonesia, que está registrando una actividad temible. Hace más de mes y medio que el nivel de alerta está en el máximo pues las cantidades de cenizas y de material piroclástico que expulsa el enfurecido gigante indonesio por su lado sureste ha obligado a la ampliación del perímetro de seguridad.

Las fuerzas del orden, incluidos militares, se afanan en controlar que los desplazados no vuelvan a sus hogares desde los albergues temporales en los que se encuentran, pues el riesgo de muerte es elevado, informan las autoridades. Del total de evacuados, al menos unos 22.000 habitantes pertenecen al distrito Karo Berastepu, cubierto por varios centímetros de cenizas y con diversos daños por el alcance de los materiales que expulsa el volcán.

El volcán Sinabung está en máxima actividad desde hace mes y medio

Foto: Getty

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

Las autoridades indonesias se han visto forzadas a ampliar el área de emergencia y la zona de seguridad en torno al volcán Sinabung, que parece descontrolado en su furor telúrico, después de que se hayan producido varias violentas explosiones en las que ha lanzado material incandescente en varios kilómetros a la redonda y vomitando impresionantes columnas de cenizas ardientes y gases tóxicos.

La zona de seguridad se ha ampliado de cinco a siete kilómetros, después de que los materiales ígneos alcanzaran un perímetro superior a lo conocido hasta ahora. Más de veinte mil personas han sido evacuadas a la fuerza por las autoridades, pese a la resistencia de muchos de ellos, temerosos de perder lo poco que tienen. Los destrozos en viviendas y cosechas, según se aprecia en las imágenes, son muy graves. El nivel de alerta sigue en el máximo. 

En las últimas horas, la aparatosidad del volcán ha subido de intensidad

Foto: Sutanta Aditya / AFP Press

Juan Carlos Díaz Lorenzo

La erupción del volcán Sinabung, situado al oeste de la isla de Sumatra, ha desatado toda su furia y en cuestión de horas ha provocado una evacuación masiva de algo más de veinte mil habitantes, informan los medios indonesios. Las enormes columnas de cenizas y gases ardientes y los ríos de lava han forzado la huida despavorida, después de que a medianoche del domingo se desatara el pánico entre los sufridos parroquianos. Se mantiene el máximo nivel de alerta, en vigor desde el pasado mes de noviembre.

Las columnas han alcanzado alturas estimadas de cuatro mil metros y se han producido al menos medio centenar de paroxismos acompañadas de gases letales, que se han desplegado al menos unos tres kilómetros desde la boca del cráter. Las autoridades, megáfono en mano, han ordenado el inmediato desalojo ante el riesgo evidente de muerte. Todo medio es posible. Desde las motocicletas, que en este país abundan mucho, hasta los camiones cargados de mujeres y niños, muchos de ellos llorando ante la situación que están viviendo.

El pasado domingo, el volcán Sinabung desató toda su furia y provocó el pánico

Foto: Ade Sinuhaji / INVOLCAN

Juan Carlos Díaz Lorenzo

La tregua del volcán Chaparrastique ha durado poco. En el comienzo del nuevo año ha saludado a sus convecinos con unas intensas emanaciones de dióxido de azufre, que ha provocado la evacuación de algo más de dos mil personas, aunque las autoridades estiman que “lo ideal” será evacuar a unos 5.400 habitantes de la zona. Los cantones Piedrita, Las Moritas, El Conacastal y la comunidad Hércules son las más afectadas.

La nube de cenizas, de color azul y acompañado de un fuerte olor a azufre, lo invade todo y en algunos sitios levanta varios centímetros del suelo. Una exposición prolongada a este tipo de emanaciones puede provocar problemas de salud, por lo cual las autoridades ejercen su capacidad para evacuar a los habitantes de la zona, la mayoría reticentes al abandono de sus casas, animales de granja y cultivos. 

Después de una breve tregua, el volcán Chaparrastique está de nuevo en actividad

Foto: AFP