Juan Carlos Díaz Lorenzo

La nube de ceniza volcánica procedente de Islandia también ha llegado a Canarias y uno de los aeropuertos permanece cerrado, caso de La Palma y otros lo han estado con carácter intermitente en el transcurso de las últimas horas, al igual que sucede en algunas instalaciones del territorio peninsular.

El fenómeno, que causó hace unos días uno de los mayores colapsos de la historia de la aviación comercial en Europa, sigue su curso cuando se va a cumplir un mes de su inicio y por lo que se publica en los medios, la altura de la columna de humo se mantiene entre 5.000 y 6.000 metros de altitud, aunque en algunos momentos ha llegado a alcanzar los 10.000 metros.

Los aeropuertos canarios ya habían experimentado el proceso inverso, es decir, el cierre de un gran número de aeropuertos en destinos europeos había provocado un gran embotellamiento de pasajeros que no podían llegar a sus destinos, sobre todo de turistas ingleses, alemanes, irlandeses, holandeses, belgas, finlandeses y de otras nacionalidades, que se vieron obligados a prolongar su estancia a la espera de que se aclarase el cielo –nunca mejor dicho- para permitir el vuelo de los aviones con las debidas garantías.

Dicen los científicos y los técnicos entendidos en la materia que el tamaño del cráter activo del volcán Eyjafjalla sigue aumentando, aunque se ha reducido la expulsión del volumen de lava y continúa la secuencia de pequeños movimientos sísmicos propios de la actividad volcánica. Tampoco es predecible decir cuánto tiempo más podrá estar en plenitud –se recuerda que su anterior erupción, en el siglo XIX, tuvo una duración de dos años- y, en todo caso, su llamativo nombre ha dejado de ser un desconocido y tiene el poder suficiente que le otorga el fuego eterno para decidir por sí mismo cuándo cesará en su comportamiento.

Y en Canarias, que es tierra en la que estamos acostumbrados a los volcanes –sólo en el siglo XX se produjeron tres erupciones-, la actividad del volcán Eyjafjalla nos causa asombro y para quienes sentimos la atracción del poder telúrico, lo que acontece en Islandia centra el interés informativo cotidiano.

Al mismo tiempo, por internet se siguen difundiendo a nivel mundial imágenes verdaderamente espectaculares de la erupción del volcán Eyjafjalla, algunas de las cuales hemos seleccionado para nuestros lectores. Felicitamos a sus autores –cuyos nombres nos gustaría conocer, para dejar constancia- por su magnífico trabajo y porque, sobre todo, nos dejan un legado documental extraordinario de su buen y bien hacer convertido en arte indiscutible.

Como toda actividad volcánica, la imagen es espectacular

Vista aérea del cráter y sus emisiones, rodeado del glaciar

La nube invade el cielo del sur de Islandia y sigue camino de Europa

El volcán se ha convertido en un protagonista de primer nivel

Y así está desde hace casi un mes, sin que se pueda predecir su final